Lunes de humor : Sonrisa perruna

Hoy sonrisa para empezar la semana gracias a una pequeña empresaria de mi barrio.

El sábado decidí entrar en una tienda muy chiquita de ropa del Paseo de Delicias… y fue una experiencia deliciosa (y nunca mejor dicho).  Después de haberme probado un par de prendas decidí llevarme una de ellas y la dueña me iba a cobrar en caja. Yo estaba  de espaldas a la puerta de entrada de la calle… y le vi.

Sentadito esperando fuera un perro “chuchito” de estos que rápidamente entiendes que es seguro resultado de una adopción o acogida. Le vi tranquilo. Como si toda la vida la esperara verla pasar, ahí sentadito mirándonos. 

Le dije entonces a la dueña:

  • Parece que tiene una visita

Y sin darse la vuelta sonrió y me contestó:

  • Claro, será Tano que sale de paseo. 

Y mientras me lo decía se giraba y sonreía a su amigo, al que inmediatamente se unieron otros dos perros de tamaño grande también y de “poco o nigún pedigri” pero por eso para mi más adorables si cabe…

Helena que es como se llama la dueña de la tienda, sacó de debajo de la caja una bolsa de “huesos en chuches” de perros. Y la escena era de una ternura infinita. Los 3 perros comían de la mano de la señora cada uno su chuche. Entonces asomó la paseadora que llevaba las correas extensibles de los tres perros y le dice “Buenos días Helena” .

Ante mi cara de perplejidad, la recién llegada me comenta, es que “Helena es así”. Tiene siempre una bolsa de chuches de perros porque todos los vecinos de la zona que tienen perros y que son adoptados…empiezan o terminan su paseo recibiendo ese “cariño de la dueña de la tienda de ropa”.

Eso provocó que me quedara escuchando un rato la historia de esta mujer ya de sus propios labios. Ama a todos los perros indefensos y abandonados ya que gran parte de su vida le acompañó uno que falleció ya hacía algunos años. Le pidió a su hija que lo enterrase en la finca de su propiedad y a la vez le dijo que plantara allí un almendro y que ella quería acabar sus días en cenizas en el mismo lugar que AQUEL que tanta compañía y amor le dio.

Ya veis. Puedo entrar a comprar una blusa y salgo con una historia de gente buena…

BUEN INICIO DE SEMANA. A por el lunes.

Lunes de humor ¿puedes volver?

Siempre te tuve en el blog. Los lunes desde el 2009 siempre fueron de humor. Había que empezar bien la semana. Frente alta la vida sonríe a quien le sonríe…

Me cuesta un poquito recuperarte estos días… ni siquiera ese humor negro que algunos dicen que tan fácilmente me sale. Así que voy a tirar de un truquito. Siempre me he reído con mis cosas de niña. Tuve una infancia muy feliz con mis ocho hermanos y mis padres. Numerosa 🙂 pero feliz…

Recuerdo que las dos pequeñas dormíamos en la misma habitación en una litera (cama arriba y cama abajo para el que lea de fuera). Recuerdo el papel pintado de pequeñas flores rosas y recuerdo a mi hermana una noche despertándome para que fuera avisar a mis padres. La pobre estaba revuelta y vomitaba (lo único y que peor llevo en la vida) y cuando quise darme cuenta en la cama de arriba, a mi poca edad entendí que su súplica era que saltara por los pies de mi alta cama que además es donde estaba la puerta y fuera a avisar a mamá…pero ¡Dios mío! ¿dónde estaba ella echando los restos? en esa entrada….en el hueco de la puerta.

Le dije que ni loca. Que era superior a mis fuerzas. Recuerdo que me tape la cabeza y me quedé muy quieta… Como quien huye del miedo. Qué tonta, pienso ahora.

  • Mala hermana

Siempre reía con ella recordando esta anécdota. Ni loca iba yo a enfrentarme con un salto a lo que más asquito me daba con 10 años. La vida luego me iba a dar 100 vueltas. Como pudo se levantó y pidió ayuda a mamá. Yo quieta muy quieta… Conmigo no iba la cosa… Bajo la sábana, sólo pensaba en las florecitas rosas. 

Buen inicio de semana para quien se pasee por aquí…