TODO se transforma: hasta yo.

Y de pronto lo sabes. Sin estar enferma con síntomas o ataques o dolencias aunque algunos crean fácil conocer la enfermedad que creen sufres.

Lo sabes porque estás más calmada, serena y cuerda que hace mucho tiempo Lo sabes porque te conoces y auto-analizas bien. Y sabes que sólo estás muy triste.

Triste porque has perdido el rumbo,  porque el anterior ya  no te vale. Que te has ¿equivocado? o simplemente olvidado de qué era lo que más podía interesarte en tus 49 años anteriores para no encontrarte a los 50 sintiéndote fácilmente ignorada y muy reprobada. Y con la cabeza llena de respuestas a todas las preguntas que podrías contestar con certeza y puede que algo de equivocación pero no confundiendo que buscas simplemente lo mejor para todos.

Triste porque tienes tus principios e ideas como los demás y casi todas ellas se me han ido a la mierda porque quería  hacer lo que siempre hice…intentar arreglar aunque costara. Y luego vivir con ello pero sin renunciar a tus creencias y deseos.

He muerto en el intento. Winnie se quedó ahí. No pudo hacerlo. 

Y apareció Belén tan auténtica como Winnie pero tan dolida y “no entendiendo nada” que incluso se presentó como era. Sin edulcorantes y sin miedos ya. Dios mío sólo yo sé el miedo que pasé y del que libré.

Era Belén. 50 años y desde hace 9 meses sana de cuerpo pero muy desgraciada en el alma. 

9 meses como la pequeña de 9 hermanos que soy (para mi  los number one)

9 meses como duraron los embarazos de mis 18 vidas de sobrinos  (esos eran mis hijos)

9 meses como el piso 9º de la casa familiar donde viví 33 años (todos os fuisteis antesss)

9 meses como  9 de enero en el que se fue papá (yo sé que hoy no es desgraciado por mi)

9 meses como la planta 9 del hotel en el que tuve tentación,que nunca intención de volar 

NUNCA se ha entendido desde entonces a Belén, a Winnie la entendisteis en la mágica blogosfera. Y fuisteis los extraños, los amores desconocidos a los que dejé colgados en medio de mis claro-oscuros.

NUNCA hasta hace unos meses vi que fue un error que si en mis 49 años anteriores cualquiera que me hubiera preguntado por mi motivo para vivir: eran ellos. Más los menos de cinco dedos de una mano de AMIGOS que para mi son FAMILIA.

Y NINGUNO vive conmigo. En mis 4 paredes estoy yo. Fue mi elección. Pero me compensaba… AHORA NO. Por eso… vuelo. Y vuelo sola, pero es fácil que en el camino encuentre más de algo. No sé bien qué. Pero sí sé que sin más comentarios. Porque YO sí que NO PUEDO MÁS.