Vivir sin miedo

Es cierto que no me ata en demasía la vida ni me asusta en modo alguno la muerte. 

Pero no por eso quiero dejar de vivir antes de tiempo. Porque quiero ver crecer a las nuevas generaciones que van naciendo.

Las que me tocan de cerca. Y las que me tocan de lejos.

Pero en estos últimos tiempos tengo mucho miedo dentro.

Les exijo a los locos, a los asesinos, y a los reivindicadores sin fundamento cierto, que no arrebaten vidas ajenas y que no nos tengan en vilo en el tiempo.

Quiero poder llamar a Londres tranquila. Quiero tomarme un capuchino en Roma y ver en París un concierto. Quiero coger un tren en Atocha y quiero viajar por el mundo sin temor a los que arrebatan la vida y siembran el miedo.

No me asusta la muerte propia.

Me asusta que no dejen VIVIR la vida a los que quiero y protejo.