“Aquel 6 de enero prometía ser especial……..la menor de las hijos y la única que todavía vivía en la casa paterna se levantó temprano. Acudió a la habitación principal y allí se sorprendió al ver a su padre semi-incorporado en la cama y pidiéndole la maquinilla de afeitar. Ella con el alma en la garganta se la dio y le sostuvo el espejo mientras se rasuraba. Su madre estaba en la cocina preparando el chocolate para cuando todos llegaran…….¡las tradiciones se iban a cumplir hasta el final!.
Él le dijo que conforme fueran llegando los nietos que pasaran con sus regalos de Reyes Magos a enseñarselos a la habitación….. y así se hizo. Uno a uno todos los nietos y sus padres fueron agradeciendo entusiasmados y emocionados lo que los abuelos les habían pedido a los Magos de Oriente…..
Ella lo presenció todo….TODO y aún hoy sus ojos se llenan sus ojos de lágrimas al recordar que aquel día de Reyes fue el mejor de su vida…. su padre estuvo en ese día hasta el final…..como el gran hombre que era.
A la noche ya se durmió y dos noches después pasó a estar en aquel lugar donde la MAGIA siempre iba a durar.
En el corazón de sus hijos y nietos él hizo junto con su mujer que siempre, SIEMPRE existiese la Navidad y la magia de los Reyes de Oriente.”
Nota de la autora Winnie. Mi querida Mercedes Molinero con su blog animó a escribir cuentos de navidad. Sé que hoy os hago flaco favor por eso de las lágrimas……pero para mi, lo que viví……fue la mejor historia de Reyes que nunca pude tener.

