Aquí va otro de los Cuentos de mi Abuela (haz click para ponerte en situación). De este desconozco completamente también su autor…pero crecí oyéndoselo contar (ella ponía voces) y lo aprendí así también. Hay que hacerse a la idea que los personajes son un cura y un “mozo” de un pueblo aragonés….de ahí que hubiera que poner voces y matices.
“Sonido de llamar a una puerta..toc toc
- ¿Se pue pasar?
-Pasa, pasa ¡Hola Antón! ¿a qué vienes por mi casa? 
-A hablarle de una custión. No sé si usted se fegura cual es…
-No
- Pues, mi llegao a su casa siñor cura, pa confesarle un pecao
- ¡caramba!
- Aqui pa entre los dos, estoy triste y afligido, porque he ofendido a Dios y siento haberlo ofendido
- Lo sientes…menos mal, pues eso atenúa el pecado. Y éste ¿es grave o venial?
- No lo sé
¿Qué has hecho?
- Qui robao’
¿Robar?
- Sí, nadie lo sabe, pero ayer me hice ladrón
- Pues eso es grave, muy grave, eso es gravísimo Antón
- Lo mismo me paice a mi. Lo cual que estoy transtornado
- A Cerilo mi cuñao. Apenas se fue de casa me metí por el corral y le robé una gallina
- Pues hiciste mal, muy mal. Para que no te condenes por esa villana acción, hoy a tu cuñado debes de devolversela Antón
- ¿devolverla? No pue’ ser
- Pues harás un disparate ¿por qué no?
- Pues porque ayer me la comí con tomate. Apenas me la comí me dí cuenta de mi acción,,y la verdad, lo sentí…porque yo no soy ladrón
- ¿lo sientes?
- Es lo primero que me ha ocurrio’ robar
- Salvarte entonces espero.
- ¿de veras me puedo salvar?
- Sí. Dios es condescendiente con todos los pecadores y a todo el que se arrepiente de sus pasados errores los perdona. Según veo, tú ya estás arrepentido.
- ¿que si lo estoy? Ya lo creo.
- Entonces no estás perdido. Tu arrepentimiento Anton te ha salvado del infierno en la presente ocasión.
- ¿mi arrepentimiento?
- Sí, con él pruebas que eres bueno
- Gracias. Si no vengo aquí me paice’ que me condeno
- No cometas la locura de volver a ser ladrón
- Páselo bien señor cura
- Hasta que quieras, Antón.
———-
- ¿se pue’ pasar?
- Pasa, pasa
- Perdone mi pesadez
- ¿Qué has hecho alguna locura? 
- Sí, qui vuelto a ser ladrón. Tuve anoche señor cura una mala tentación y en casa de mi cuñao’ me metí por el corral y la verdad, le he robao’ otra gallina y un real.
- ¡Hombre! ¡me asusta tu calma! Yo bien veo que tu alma camina a su perdición ¿no te aflige lo que has hecho?
- ¡Qué rediez me he de afligir….¿no ve que llevo intinción de volverme a arrepintir?
FIN
Ojala te haya gustado…yo recordándolo he vuelto a sonreir otra vez.







Son geniales estos cuentos y,además,nos trae una dulce sonrisa mañanera
‘- ¡Qué rediez me he de afligir….¿no ve que llevo intinción de volverme a arrepintir?’
Pues ,claro,cómo se ha de afligir
Un beso y feliz día
JEJEEEEE!! qué cabroncete el Antón!!! JOOOJOO.
¡Me ha encantado! y ya está.
¡Un besazo muy grande!
MIGUEL
Felipe.
Me alegra que sonrias…son lindos ¿verdad? Yo disfruté y disfruto mucho con ellos.
Miguel.
más que cabroncete…un listillo jaja.
Jjajajajajajaa, me encantan esas historias, y sobre todo me sorprende lo fácil que se arrepentían de todo, ajjajajajaja, para volver a hacerlo. Ains, Winnie………
Hale¡¡¡el con arrepentirse ya tiene bastante…jejeje la historia encierra una moraleja muy educativa…Procurar no hacer las cosas vale mas que arrepentirse claro esta…feliz finde..
Jajajajaja. Me parece genial la historia y genial como lo has contado.
Te mereces un diez
Saludos
Nos vemos por Madrid
El anterior comentario, el de academiamgh, es mío. Es que me has pillado en otro ordenador que no es el mío.
Saludos de nuevo
Menda.
no me has contado qué tal francia
alijodos.
Buena moraleja…tú sí que has dado en el clavo…
Miguel.
Son cuentos ya hechos…porco mérito el mío
jajaja, es que noha y nada como arrepentirse después de haber comido una buena pepitoria, jaja
Yo me arrepiendo mucho del botellón, cari, pero luego vuelvo a caer.. y además, sin tener que pasar por casa dle curao, jaaja
Bezos
Ay me encantaaaaaa!!! La historia es muy simpática, la moraleja es muy propia, pero sobre todo el aragonesismo, qué bueno!!!
Un besote!!
jajajajajjaajajaja menudo granuja este Antón!!!! me parto!!!! chiquilla me encanta!!!
Es excelente el cuento, me gustó mucho realmente, lo hace más gracioso el acento, de que lugar es? Buenísimo!
Muchas gracias por visitarme, y te espero el domingo, mi dulce Winnie!
Esconde una moraleja bastante interesante el cuento: los errores existen para aprender de ellos y esforzarnos en no repetirlos, el arrepentimiento sólo es válido un número limitado de veces.
Besos.
Si es que… la cabra tira al monte
Buen finde!
Hola,
Te encuentro por varios blogs de amigos comunes y por fin me he decidido a entrar en tu casa. Me ha gustado mucho el relato, y la manera de contarlo tan natural. Me alegra haber entrado.
Un abrazo
Me ha encantado,no gustado,sino encantado.
Pero eres muy escurridiza,nunca me cuentas ni pecado ni tono del movil!
Ummmm
Tu abuela era sensacional…
Jaaaaa,Ja!
como me gustan los cuentos de la abuela, de verdad, qué gozada!
que agudeza de los abuelos
besos.
Que bueno Winnie, es un cuento-moraleja, me encantan.
Otro que le cuento a Aina.
Perdona que te escriba tan tarde, sabes que siempe lo hago por la mañana fresquita, pero que día jamía que llevo.
Muchos besitos y buen fin de semana!!
Reconozco que me ha costado un poco leer las palabras del bueno hombre que se va a confesar, jajaja, que cosas que nos pasan. La sabiduría popular y la de los abuelos, muchas veces es mucho mayor que la de los mayores sabios de la tierra.
Un besote cielo
Qué grande es el cuento. Y qué verdad más macabra y humana encierra. Ains, con el Antón.
Tu abuela era toda una señora sabia, sí que sí.
Un besho de madrugada
No es listo ni na el muchacho.
Muy bueno, me encantó y no me arrepiento
Besos
Como se dice por aqui, “Jodo con el gacho pues” “Asín se arrepiente cualquiera vas, se lo cascas al cura y la gallina a la cazuela”
Mas de una sonrisa! y encantado, de como tan bien, creaste todo un ambiente para nosotros ..
Te envio saludos
Agustín