Mi experiencia como donante de sangre fue un tanto surrealista.
Voy y me presento en la unidad de donación de sangre del hospital de la Princesa. Llego y había dos chavales rellenando la encuesta, que en ese momento una enfermera muy muy rubia de bote y muy muy señorona me la dá a mi y me dice que la rellene.
Esto se hace al lado de una sala acristalada donde había 4 camillas. Mientras yo contesto mi encuesta los chavales que se tumban, uno primero y 3 minutos después el otro.
Por fin me toca a mi y me tumban. Mientras me están preparando acaba uno de los dos amigos y le dicen que se tome bocata y bebida.
Bueno al tema. El de mi lado que estaba acabando: va la enfermera “caballona” y le dice: ¿ qué tal a ver? ya has terminado y le quita la aguja, el chaval que dice “que me estoy mareando” y pierde el sentido. 
La rubia de bote que le dá un par de bofetadas (pero buenas y sonoras) y le dice :” Alvaro no me dejes, vuelve conmigo…
El amigo al otro lado de la cristalera “alucinao’”
El tal Alvaro abre los ojos y vuelve a perder el conocimiento. Y en estas que la rubia caballona se le pone encima y le empieza a dar una “paliza de tres pares de coj….”.
- Alvaro, Alvaro…total que después de semejante ataque el pobre Alvaro que abre y los ojos y se va recuperando. El amgo pasa a verle mientras se reestablece y el Alvaro que le dice, tío que no sé qué me ha pasado…y añade “que estoy como si me hubieran dado una paliza” jaja El amigo y yo (a todo esto enchufada a a la bolsa de sangre) muertos de risa, porque realmente el pobre había recibido una paliza.
El momento de quitarme a mi la aguja como comprendereis me tenía acojonadita…pero bueno salió bien.
Yo me fui con bocata en el estómago y coca cola y Alvaro se fue con bocata, coca y paliza incorporada…..presiento que nunca más volvería a donar sangre….me lo dice “el corazón”.






Una de cal, y otra de arena. ¡Que tierna la enfermera! Da gusto. Si, me has arrancado una carcajada. Un enorme beso, Winnie.
La verdad es que en esas condiciones yo tampoco donaría sangre jajajaja, además no puedo ver mi sangre, en serio, es verla y me dan arcadas no sé por qué, porque con la sangre de otros (joder, que siniestro me ha quedado xdd) no me pasa. De hecho cuando tengo que hacerme un análisis siempre miro al suelo en el momento.
Besos guapa.
No me dedico a dar palizas a mis pacientes cuando se marean,más cómodo es subirle las piernas.Aunque a veces me dan unas ganas…jejejeje
Besos
JAJAJAJA!!!!, pobre chico, qué bestia esa mujer!!Si me hubiera pasado a mí, creo que de venganza, me transformo en vampiro, jejejeje
BESOS GUAPA
Uy, Winnie, no te has parado a pensar, que tal vez por eso mismo acude?
¿Le pondrá que le sacudan?
Ahhhhhhh…..ahí dejo la pregunta.
Besazos, guapa.
jaja pero asi se le puso? Alvaro no me dejes? joer, eso suena como si la estuviera palmando, jajaja que bruta la tia.
bezos
Hola amigo…gracias por visitar mi blog…y muy bueno tu post de hoy…yo soy donante y nunca vi nada igual…increible…saludos amigo
¡Hola Winnie!
Hace muchos años que no dono, es por pereza. Habré donado unos 5 ó 6 veces. Por cierto, siempre me extraían de más porque soy 0+ (donante universal).
La paliza se la tendrían que haber dado a la enfermera, ¡vaya forma de reanimarlo!
Decirte que ya he regresado a la blogsfera, Claudia está muy bien y Ana también.
¡Besotes!
MIGUEL
Jajaja, me he reído, ¡pobre Álvaro!, ¡qué duro es ser donante! En vez de bocata tenían que haberle dado indemnización, o, al menos, plus de peligrosidad, con una enfermera como esa…
Un abrazo.
JAJAJAJAJA ay madre que bueno!Ojala hubiera estado por alli para a verme reido a carcajada limpia!Aun recuerdo acompañaba a mi madre a donar sangre,y me quedaba en la puerta mirandola intentando hacer que se descojonara viva…al final el que se iba con el guantazo siempre,era yo:(
Un beso!:P